Las ilusiones no sirven más que para alentar sin motivo alguno el corazón, de alimentarlo de un falso carbón que lo que hace es que, cuando éste descubre que son solo ilusiones se apaga y deja una dolorosa lumbre que quema y daña. No sé qué pensar, no sé qué hacer, pero realmente no quiero más vagas ilusiones, no quiero sentir más dolor... Aunque es algo imposible, el dolor siempre estará presente en tu vida, pero no quiero sentir de nuevo el filo de unas ilusiones rotas en el suelo, un dolor que riega con lágrimas a una depresión.
Las esperanzas es exactamente lo mismo, y cuando te das cuenta de que no, que no sirven para nada si no para alentar a las ilusiones. ¿Por qué alguien tan lejano me pareció al alcance de la mano? No lo sé. Tal vez ahora mismo me parezca tan lejano debido al ajenamiento de mi propia consciencia debido a la tristeza...
No sé, simplemente dejaré ésto para un día que tenga la mente más clara... Solo sé...
Que las ilusiones están rotas, y que no me gusta que existan.
No me ilusionaré más.
Las ilusiones solo sirven para alentar el dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario